Semanario Político de la Tercera Sección
   
Memoria en medio del quilombo que es la Argentina para que el árbol no nos impida ver el bosque
Perdón por el lenguaje. Por fin comenzó juicio al Grupo de Tareas 3.3 de la ESMA (“Tigre” Acosta, Astiz y otros represores); por otra parte, asumió Posse en el GCBA y Scioli está siendo fagocitado por la Bonaerense.

Por Pedro Noel Romero

Federico Fellini se sumió en un sueño eterno sin haber tenido la posibilidad de filmar una opera prima sobre nuestras realidades y pesares porque ¡qué quilombo es la Argentina! Aquí no hay un minuto de respiro porque todo sucede de manera vertiginosa y el resultado al final de cada jornada y en el balance semanal es una “salsa criolla” que Enrique Pinti deberá reeditar.

Es que es tal el zafarrancho y la mezcla de todo porque, precisamente, siempre se insiste con aquella frase de que “todo tiene que ver con todo” en la política nacional, provincial y porteña, que algún juglar, diferente de Pino Solanas que acaba de vender su alma al diablo (la derecha), debe hacerse cargo de resumir tanto despelote y anarquía que aflora a diario.

Pensar que Pino venía de reflejar de manera brillante la “Memoria del saqueo” de los ’90 y el padecimiento de los humildes que se quedaron sin los trenes con “El último pasajero”, pero hoy por hoy desbarrancó.

Aparece la pantalla de los canales de noticias dividida en cuatro y exhiben al país una ciudad de Buenos Aires tomada por los movimientos sociales que cortan el tránsito en sus principales avenidas; y la “prostitución vip” que cuasi regentea Marcelo Tinelli en la TV abierta (desde Showmatch, Canal 13) inunda los canales de aire todo el día y en especial en el horario de la merienda de los pibes; y los medios volvieron a acordarse de que existe la inseguridad tras haber dedicado todo el año a la discusión sobre la ley de medios y así es todo un zafarrancho.

Encendemos un televisor y pareciera ser que nos invitan a pegarnos un tiro porque todo lo que está mal hoy, mañana va a ser peor como dice Mario Capusotto en “Hasta cuándo”, su parodia de un programa radial.

Pero que el árbol no tape el bosque. Paralelamente a la asunción del polémico Abel Posse como titular de la cartera educativa del gobierno porteño y la asfixia que afecta a un Daniel Scioli a punto de ser fagocitado por la Policía Bonaerense (si no reacciona a tiempo), comenzó (¡por fin!) el segundo juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la dictadura militar, entre ellos la desaparición del periodista Rodolfo Walsh, el secuestro de las monjas francesas y de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo.

En el banquillo de acusados hay 17 represores, entre otros, los miembros del Grupo de Tareas 3.3 de la ESMA, encabezados por Jorge “Tigre” Acosta y Alfredo Astiz para un hecho que, hasta este último viernes en que se abrieron las puertas del Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py, parecía que nunca iba a poder cristalizarse debido a tantas suspensiones y postergaciones.

Nadie podía creerlo. Las Madres con sus pañuelos, Hijos, sobrevivientes y familiares de desaparecidos aguardaron más de 20 años desde la presentación del “Nunca Más” que redactaron los miembros de la CONADEP ver sentados en el banquillo de los acusados por la causa ESMA al “ángel rubio de la muerte” y al “tigre”.

Tan trascendente es el hecho, que en primera fila estuvo el embajador de Francia, Jean-Pierre Asvazadourian junto al secretario de Derechos Humanos, Luis Eduardo Duhalde.

Entre los simpatizantes de los represores se destacó Cecilia Pando y bajo la atenta mirada de los familiares de desaparecidos y sobrevivientes del horror de la dictadura hubo seis horas de audiencia para enjuiciar al ex canciller Oscar Montes (en silla de ruedas, con artrosis), al teniente Julio César Coronel, y los marinos Astiz, Pablo García Velazco, Raúl Scheller, Juan Carlos Rolón, Ricardo “Sérpico” Cavallo, Acosta, al médico Carlos Capdevila, Adolfo Donda, Jorge Radice, el policía Juan Carlos Fotea, García Tallada, el comisario Ernesto Weber y el prefecto Antonio Azic.

Afuera del Tribunal se armó un pequeño escenario (en un trailer) donde se vio a miembros de la CGT y la CTA, rodeados de 200 manifestantes de la agrupación Libres del Sur, Hijos y otras fuerzas sociales y políticas.

Al ex presidente Raúl Alfonsín siempre se lo cuestionó por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final hoy derogadas pero nunca indultó como hizo Carlos Menem; y no puede dejar de remarcarse que la mayor parte de los secuestros, torturas y asesinatos que permiten la realización de este juicio fueron probados a partir del juzgamiento a las juntas en 1985.

Las audiencias están divididas en tres partes: primero, la denominada Testimonios A, que tiene que ver con 79 víctimas; la segunda, Testimonios B, corresponde a los crímenes de las monjas francesas Alice Dumon y Leonie Duquet y de Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo, secuestradas el 8 de diciembre de 1977, torturadas en la ESMA y arrojadas al mar en “vuelos de la muerte”.

Respecto del tercer expediente (Testimonios C) refiere al periodista y escritor Rodolfo Walsh, ultimado por la metralla del comisario Weber tras resistirse al secuestro con una pistola y cuyo cadáver fue visto en la ESMA pero nunca fue entregado a sus familiares.

Cabe recordar que por la Escuela de Mecánica de la Armada pasaron cinco mil secuestrados; junto con Campo de Mayo fue el mayor centro de detención ilegal de personas.

De Alfredo Astiz hay que recordar, a su vez, que se había infiltrado en la organización Madres de Plaza de Mayo para dar información clave que derivó en un operativo en el que -en 1977- fueron secuestradas la fundadora de la entidad, Azucena Villaflor, las citadas monjas francesas Dumon y Duquet y otras nueve activistas, delatadas por el ex marino en una iglesia donde se reunían, 32 años atrás.

En esta primera audiencia del juicio oral, Astiz entró esposado a otro acusado y exhibiendo en la otra mano en actitud desafiante un libro llamado "Volver a matar", de Juan Bautista Yofre, jefe de inteligencia del ex presidente Carlos Menem (1989-99).

Entre los represores pertenecientes a la Armada y Prefectura pasó de todo. Hasta un envenenamiento con cianuro, el del prefecto Héctor Febres días antes de escuchar la sentencia; y murieron también el vicealmirante Luis María Mendía, que informó sobre los vuelos en el cine de la base Puerto Belgrano; los ex directores de la ESMA Rubén Jacinto Chamorro y Horacio Estrada y los integrantes de grupos de tareas Jorge Perren, Francies Whamond y Enrique Yon; a su vez, el ex almirante Emilio Eduardo Massera, condenado en 1985, fue declarado insano, mientras que permanecen prófugos el capitán Jorge Vildoza y otros cinco represores.

De acuerdo a información suministrada por el Tribunal Oral Federal 5, integrado por los jueces Daniel Obligado, Oscar Hergott y Ricardo Farías, las audiencias se van a desarrollar los días jueves y viernes, y miércoles de por medio; la acusación en nombre del Ministerio Público está a cargo de los fiscales Pablo Ouviña y Mirna Goransky.

No fue todo. Porque en Córdoba, el Tribunal Oral Federal 1 de esa provincia sentenció a cadena perpetua al ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército argentino Luciano Benjamín Menéndez (82), a quien los jueces le revocaron el beneficio de la prisión domiciliaria y lo encontraron responsable por los delitos de "privación ilegítima de la libertad, lesiones gravísimas, imposición de tormentos y homicidio".

Además, se condenó con la misma pena al ex coronel Rodolfo Aníbal Campos y los ex policías Hugo Cayetano Britos y César Armando Cejas, como resultado del juicio iniciado en octubre pasado y por el que pasaron más de una veintena de testigos.

Los jueces también revocaron el beneficio de prisión domiciliaria al resto de los sentenciados, lo que obligará a Campos, ex jefe de la policía cordobesa, a abandonar el arresto en su casa.

Asumió Abel Posse y Scioli no sabe qué hacer con la Policía Bonaerense

Los medios están más preocupados en sus peleas contra el matrimonio Kirchner que en cubrir hechos tan trascendentes como estos juicios a represores de la Esma y de Córdoba.

Se enciende un televisor y se exhibe con categoría de ídolo al heredero del imperio del chocolate Ricardo Fort y, como ya lo señalamos, la prostitución vip, los culos y las tetas de las vedetongas brillan a toda hora.

Mientras tanto, el mismo día en que comenzó este juicio en Comodoro Py, en el gobierno porteño asumió el escritor Abel Posse la titularidad de la cartera educativa y Daniel Scioli sigue atragantándose con medialunas en su desayuno cuando ve la TV, escucha la radio y lee los diarios que siguen ventilando escándalos en derredor del tema de la familia Pomar que tienen como protagonistas a la Policía Bonaerense.

Está todo entremezclado. Es un quilombo el país y el lodo nos salpica a todos: políticos, conductores de TV, funcionarios policiales y periodistas, cuya peor cara se resume en la patética cobertura de la tragedia de los Pomar que demuestra que cada vez que los colegas especialistas en policiales y seguridad quieren aclarar algo embarran más el tema y no permiten, como mínimo, un duelo respetuoso en el seno de los deudos.

Por eso el título del Panorama Político de este domingo. Porque la realidad argentina está sobrepasada de surrealismo.

Por ejemplo, al juicio a los ex responsables la ESMA (hoy Museo de la Memoria) se opuso el deambular de Abel Posse, de medio en medio, manifestándose a favor de una ley de amnistía que cierre los juicios a los represores a la vez que pone en duda la cantidad de desaparecidos; mientras Mauricio Macri se agarra la cabeza y dice “en voz baja” y desorientado que “no podía echarlo si estaba a punto de asumir” tras los delirios del escritor y flamante funcionario del GCBA.

De Scioli hay que decir que hay hombres de su entorno que miran de reojo las consecuencias de la relación de la principal fuerza de seguridad del país en cuanto a número de integrantes y el Grupo Clarín que exhibe en Canal 13 “Policías en acción” donde, paradójicamente a los hechos de la realidad, se “limpia” la imagen de la Bonaerense.

La sumisa actitud del mandatario frente a los Kirchner y la recientemente sancionada ley de medios audiovisuales habría provocado con el caso Pomar “una cama” de los hombres que se desempeñan al mando del comisario mayor Juan Carlos Paggi y el destinatario de la misma -es obvio- es ex el motonauta y gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Los policías viven quejándose de que “el garantismo nos ata las manos, no podemos trabajar” y con este resonante caso dieron una muestra acabada de cuanto son capaces de no resolver cuando se los convoca a actuar.

Raúl Kollmann escribió este domingo en Página 12: “En el caso Pomar tuvieron toda la libertad para trabajar, pero se demostró nuevamente que las policías argentinas están más orientadas al arreglo con los delincuentes que a la investigación y el trabajo sistemático. Se verifica otra vez que la estrategia de darles todo el poder a los uniformados lleva al incremento del delito, al resurgimiento de los desarmaderos y a gravísimos hechos de desidia, como los del caso Pomar. Sólo puede haber un contrapeso si existe una dura conducción política, sin darles un milímetro de ventaja a los jefes policiales y con la amenaza real de una exoneración si el trabajo no se hace bien.

Los desarmaderos parecen haber vuelto y con ellos la muerte en robos de autos. Y eso no es porque a los policías no los dejan trabajar sino por todo lo contrario: “se les restituyó poder”. Teléfono para Scioli que insiste en querer dormir con el enemigo.

En la salsa criolla había que incluir a la Mesa de Enlace agropecuario. Pero no hay tiempo ni espacio para ocuparnos de la corporación y empresarios del campo. Sólo remarcar que, como sucede con Elisa Carrió, cada vez que abren la boca la gente se distancia más de ellos.

Sobre todo de Hugo Biolcati, titular de la Sociedad Rural quien en el acto del último jueves en el porteño Rosedal (barrio de Palermo) dijo que “hay que descabezar -no la policía- sino la gobernación bonaerense” en referencia al caso de los Pomar.

Valía la pena destinar unas líneas a los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis” porque en medio de la nafta que desparraman Biocati, Eduardo Buzzi, Mario Llambías y Carlos Garetto sobre una realidad del país que reclama prudencia y paños fríos frente a tanto descalabro, salió a despegarse de los dichos del presidente de la SRA el flamante diputado por la UCR, el pampeano Ulises Forte.

Pertenece a la Federación Agraria Argentina (FAA) y sostuvo que "fue una frase inapropiada" la del presidente de la Sociedad Rural Argentina cuando llamó a "descabezar" al gobierno bonaerense, y consideró que "habrá que discutir el tema en la Mesa de Enlace".

"La de Biolcati fue una frase inapropiada y desafortunada. No tenía ningún tipo de lugar un comentario así", dijo Forte, quien vino a poner un poco de cordura frente a la ceguera de sus socios ruralistas.


FUENTE: www.nova-noticias.com.ar