La
decisión de los Gobiernos nacional
y provincial de adelantar las elecciones
repercutió de manera diversa en
Esteban Echeverría, donde fue el
tema político de la semana que
pasó. Con lo variado y fragmentado
que está el panorama distrital,
el adelanto hizo ruido en algunas de las
alianzas que se perfilaban y golpeó
a sectores que estaban trabajando con
paciencia de cara a los comicios adelantados.
Desde
el oficialismo salieron rápido
a elogiar la decisión. Uno de los
primeros en hablar de "una medida
atinada" fue el concejal Julio Rodríguez,
que de esta manera busca asegurarse un
lugar en la lista que representará
al intendente Fernando Gray (ver informe
central).
En
el oficialismo hablan de que el tema de
las listas está "bastante
cerrado" y que el adelanto no los
afecta. Pero para muchos, lo que pueden
hacer estos tres meses de distanciamiento
entre la fecha original y la tentativa,
es despertar una feroz puja en el corto
plazo.
A
los que sorprendió la idea fueron
a los sectores opositores que, de un día
para otro, deben acelerar los esfuerzos
para no sólo cerrar listas sino
para ver qué sectores se integran
a cada armado. Desde la Coalición
Cívica admitieron que el adelantamiento
es "un problema". En medios
locales, la concejal Silvina Celasco expresó
que el proyecto del Gobierno "es
una medida para tratar de parar la sangría
de legisladores y dirigentes; es algo
muy malo que algunos jueguen con las instituciones".
Es que, como sucede en otros distritos,
el armado que referencia a Elisa Carrió
en el nivel nacional no tiene todavía
claro cuáles serán los partidos,
además de los fundacionales ARI,
GEN, Socialismo y Unión por Todos,
que sumen en el nivel local. El acuerdo
en el provincial con la UCR bajaría
condicionado en el nivel local, y el cobismo
no termina de cerrar estrategia en la
Tercera.
Sin
cambios
Una de las cuestiones que frenó
el adelanto de las elecciones es el cambio
de funcionarios del gabinete municipal.
Según versiones recogidas en el
palacio comunal, Gray no quiere abrir
más frentes de batalla con respecto
a lo que viene, teniendo en cuenta que
no sólo deberá aglutinar
la tropa propia, sino evitar la sangría
hacia el sector disidente. Justamente
aquí es donde más sintieron
el impacto del adelantamiento. Nadie tiene
claro cómo se articulará
la lista. Algunos impulsan una especie
de mesa de conducción que permita
que los candidatos sean consensuados a
partir de su perfil y su imagen hacia
la gente. Pero nadie asegura que esto
se pueda llevar adelante. No es buena
la relación de varios referentes
del PJ que responden a Felipe Solá
o a Francisco de Narváez con el
Vecinalismo PRO, nueva variante nacida
del éxodo groppista que recayó
en el sector macrista.
Como
si esto fuera poco, este sector sumaría
en cualquier momento un soldado de mucho
peso: el concejal Luis Obarrio. El ex
intendente estaría analizando un
salto al peronismo disidente luego de
los roces constantes con el oficialismo.
Su pertenencia al sector -e incluso su
candidatura- podrían depender de
la decisión de Gray de dejar o
no a sus hombres en el ejecutivo. "Si
los toca, pega el salto", dijo un
importante colaborador del concejal.
Por
último, el concejal Jorge Bosque
anunció que podría ser diputado
nacional, un premio a los 20 años
de trabajo del vecinalismo provincial.
Una fuente del sector dijo que la posibilidad
abrió una verdadera puja entre
figuras de Unidad Comunal para lograr
el espacio que dejaría vacante
Bosque.