Vecinos
del Barrio 3 de Enero de Villa Fiorito denunciaron
la existencia de innumerables casos de desnutrición
en chicos de la zona. La gente del lugar denunció
el abandono al que la tiene sometida el Municipio
desde hace un buen tiempo, lo que motivó
la instalación de un comedor comunitario
y una posta sanitaria.
En
el lugar se reciben diariamente 90 chicos carenciados,
a los cuales se les brinda un almuerzo de lunes
a viernes y la copa de leche los sábados.
Ocasionalmente también reciben su ración
algunos abuelos y unas pocas mamás. Los
problemas de salud que padecen los habitantes
son muchos, a tal punto que la Unidad Sanitaria
de la zona no es suficiente, esa situación
forzó la apertura de una posta sanitaria.
Una
de las primeras tareas que llevó a cabo
la posta sanitaria fue revisar a los chicos
que concurren al comedor. La tarea tuvo como
resultado el preocupante dato de que más
de la mitad de los chicos están al límite
de la desnutrición. "Revisamos a
todos los chicos, los pesamos y los medimos,
y nos encontramos que más de la mitad
de ellos están al borde de la desnutrición",
contó a PD-Sur Claudia González,
una de las coordinadoras del lugar.
"La
unidad sanitaria del barrio no da abasto y la
gente no sabe a dónde ir. Lo nuestro
es sólo un paliativo. Estamos preparando
los informes sanitarios para ir a presentárselos
todos de manera conjunta a las autoridades municipales",
comentó Claudia.
El
comedor recibe ayuda directa del Ministerio
de Desarrollo nacional. Según los vecinos
jamás recibieron colaboración
alguna de la Comuna. "La Municipalidad
nunca participó, al contrario",
señaló Raúl, que hace las
veces de cocinero del lugar, y que también
advirtió sobre los casos de desnutrición
al señalar que "les tomamos el peso
a todos los chiquitos que vinieron y la mitad
salió con bajo peso, al igual que cuatro
mamás".
La
situación es alarmante y marca a las
claras cuál es la situación que
se vive en el Barrio 3 de Enero que, en cierta
forma, puede llegar a ser el reflejo de lo que
ocurre en el resto de Cuartel Noveno. Finalmente,
los coordinadores del barrio se mostraron abiertos
a cualquier tipo de ayuda o donación,
ya sea en alimentos, cubiertos, vasos y también
en libros o útiles, debido que allí
también funciona una biblioteca y se
brinda apoyo escolar.