Como
ocurrió en el ámbito nacional,
en Esteban Echeverría una iniciativa
busca eliminar los termómetros
y otros aparatos del sector salud que
contengan mercurio, para evitar la contaminación
que esta sustancia genera. La iniciativa
en el nivel local fue presentada en el
Concejo Deliberante por el bloque del
ARI-Coalición Cívica y busca
"prohibir el uso de todo producto
que contenga mercurio en sus diferentes
formas dentro del distrito de Esteban
Echeverría".
Con
las firmas de las ediles Silvina Celasco
y Patricia Gramajo, el proyecto argumenta
la necesidad de la prohibición
por "los altos niveles de toxicidad
que presenta este metal líquido
que se encuentra en muchísimos
productos y en especial en algunos que
están vinculados a la medicina".
La idea no es nueva y se basa en el pedido
de varias organizaciones ambientalistas
al respecto, lo que hizo que el Ministerio
de Salud de la Nación comenzará
a retirar estos productos de los hospitales
y centros sanitarios bajo su órbita.
"El
hospital constituye un ambiente de importante
exposición ocupacional al mercurio,
a raíz de la presencia de sus residuos
en el piso por la eventual ocurrencia
de derrames, o su disposición final
incorrecta", explicaron las concejales,
que dijeron que la utilización
de estos productos "da lugar a un
riesgo significativo para la salud de
toda la población". Además,
la ordenanza exige que se efectúe
un inventario, en los establecimientos
públicos, de los insumos, reactivos
químicos y dispositivos médicos
que contengan mercurio y que puedan de
ser reemplazados gradualmente por otro
tipo de insumos, reactivos químicos
y dispositivos que garanticen, como mínimo,
la misma eficacia.
Una
práctica que se repite
En la actualidad, el Ministerio nacional
ya publicó en el Boletín
Oficial (resolución 139/2009) el
retiro escalonado de los productos. La
normativa local que impulsa el ARI tiene
una base en esta medida, y exige la creación
de un programa "con la finalidad
de reemplazar, en el término de
10 años, todos los insumos, reactivos
químicos y dispositivos médicos
incluidos en el inventario".
Para
los especialistas, el mercurio es "un
metal pesado de potencial alto impacto
tóxico en ecosistemas, en los que
cumple un ciclo bioquímico que
da por resultado la presentación
de varios compuestos capaces de interactuar
con elementos del medio físico
y la biota, con resultados negativos".
Por eso la necesidad de su reemplazo.
"Se adoptará la política
de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) de definir un plan de minimización
de exposición y reemplazo del mercurio
en el sector salud", explica el primer
artículo de la resolución
ministerial.
Argentina
no es el primer país en tomar medidas
de este tipo. En España, la denominada
Plataforma de Farmacias Socialmente Responsables
(PFSR) lanzó el programa "El
mercurio contamina, sustitúyelo",
que invita a los profesionales de la salud
a usar materiales que no tengan mercurio,
según informa la fundación
en un comunicado. Este plan está
vigente en más de 10.000 farmacias
y se extenderá a toda Europa, como
una forma de combatir el uso de este metal
líquido.